Fresno del Río

Fresno del Río se encuentra a 5,5 kilómetros de Matamorosa y está ubicado al pie de la peña El Castro, uno de los tantos oteros que anteceden a la sierra del Ropero y El Raposo. El material del que se componen son margas y calizas arcillosas que, en ocasiones, adquieren formas caprichosas por la erosión, como en el caso de la llamada Peña del Fraile con forma de monolito erguido, durante mucho tiempo confundido con un gigantesco menhir prehistórico. No obstante, testigos de origen megalítico sí los podemos encontrar en los túmulos que se sitúan a medio camino entre Fresno y Fontecha, en el alto de Arbejales, entre El Castro y El Cotejón.
 
Población: 168 habitantes.
Altitud: 910 m.
Fiesta: San José, 19 de marzo.

Fuente; https://www.campoodeenmedio.org/turismo/municipio/ampliar.php?Id_contenido=3093


Paisaje y naturaleza
Nacimiento del Besaya. El entorno del nacimiento forma uno de los parajes más destacados de Campoo de Enmedio, en el que, destaca la densa cobertura vegetal a base de avellanos. Se está procediendo al acondicionamiento ambiental de la zona, dotándolo de un pequeño parque con plantación de arbolado autóctono y la reforma de la salida del manantial y del puente de la Reina.
El casco urbano de Fresno del Río se ubica al pie de la peña El Castro, uno de los tantos oteros que anteceden a la sierra del Ropero y el Raposo. El material del que se componen son margas y calizas arcillosas que en ocasiones adquieren formas caprichosas por erosión diferencial, como en el caso de la llamada Peña del Fraile con forma de monolito erguido, durante mucho tiempo confundido con un gigantesco menhir prehistórico. La mayor parte de las laderas de los montes a los que hacemos referencia están ocupados por robles de la especie “Quercus Pyrenaica” que forman un corredor boscoso de cierta consideración. Pos supuesto que el “fresno”, origen del topónimo del pueblo, se ve con justicia bien representando por varios especimenes, especialmente agrupados en las orillas del arroyo Merdero.
Al suroeste del pueblo, más allá de las praderas de Santa Ana, es muy frecuentado el paraje de Mina Fontoria, una poza muy profunda que se originó a partir de la inundación del cono de vaciado de una muna a cielo abierto de la que se extraía magnesita. El entorno ha sido acondicionado formando una especie de piscina natural a la que acuden numerosos bañistas en verano.
Patrimonio histórico
La iglesia parroquial de Fresno del Río tiene advocación a San José. Se construyó en 1785 según reza en una inscripción de la fachada, y su estilo se incluye, todavía, en la estética del barroco tardío. Aunque en algunos elementos como el frontón, el entablamento y las pilastras ya se empiece a notar algo del espíritu neoclásico. Lo más interesante es la fachada principal, que ocupa todo el frente del hastial e integra a la espadaña como parte de la misma.
Sobre un primer plano liso, que se corresponde con el muro de la nave y su remate en frontón triangular, se superpone otra estructura de arco enmarcado entre pilastras toscazas sobre las que corre un entablamento que funciona como guardapolvos de otra estructura de menor escala en la que se abre la puerta adintelada, un óculo y, entre ambas, una hornacina avenerada con la escultura del patrón, que recibe mayor decoración en pilastras, ménsulas, orejeras y frontón curvo partido con escudete en el tímpano. Culmina la fachada la espadaña de dos pisos, más decorado en superior con frontón de aletones y pináculos de balaustre. El hecho de que la decoración de la fachada se organice en función de toda la superficie del hastial es algo novedoso en la arquitectura barroca religiosa de Campoo en la que, lo habitual es que la decoración se concentre exclusivamente en la portada de ingreso como un añadido que funciona independizado del muro.
A poco menos de un kilómetro al sur del pueblo se encuentra la ermita de Santa Ana, un modestísimo edificio en que se aprecian las huellas de su origen románico en el ábside semicircular de toscos canecillos.
Negábamos arriba el origen megalítico que tradicionalmente se venía dando a la Peña del Fraile. No obstante, testigos de ese horizonte cultural sí los podemos encontrar en cuatro túmulos que se sitúan a medio camino entre Fresno y Fontecha, ene l alto de Arbejales, entre Monte Castro y el Cotejón.

Fuente; http://surdecantabria.es/fresno-del-rio/


Situación y vista aérea de Morancas en el visualizador de mapas de Cantabria. (Su uso y la navegación por ella, es similar al de Google Mapas)


Fresno del Río en el plano catastral del año 1.928


Descripción del lugar de Fresno del Río en el Diccionario Madoz, publicado entre los años 1.846 y 1.850


Catastro del Marqués de Ensenada, año de 1.754

Las Respuestas Generales del Catastro del Marqués de la Ensenada constituyen la más antigua y exhaustiva encuesta disponible sobre los pueblos de la Corona de Castilla a mediados del siglo XVIII.
Entre 1750 y 1754 todas las poblaciones de «las Castillas» fueron sometidas a un interrogatorio constituido por 40 preguntas. Las Respuestas a estas preguntas se obtienen siguiendo un proceso previamente regulado.
Esta visión panorámica del Reino es una pequeña parte de una averiguación de mayor envergadura, el llamado Catastro del Marqués de la Ensenada. puesta en marcha por Real Decreto de Fernando VI de 10 de octubre de 1749, como paso previo a una reforma fiscal, que sustituyera las complicadas e injustas rentas provinciales por un solo impuesto, la llamada Única Contribución. La Única Contribución no se llegó a implantar, pero ha dejado un importante volumen de documentación en nuestros Archivos.
La Respuestas Generales se conservan en diversos Archivos Estatales. El Archivo General de Simancas custodia la copia compulsada completa de las contestaciones de las 13.000 localidades de la Corona de Castilla. Razones de preservación llevaron a iniciar el proceso de microfilmación. En los años ochenta se microfilmaron los 545 libros de Respuestas Generales que se guardan en Simancas. La frecuente consulta de estos fondos y la necesidad de facilitar el acceso hacían aconsejable la digitalización, que ha sido llevada a cabo por el Servicio de Reproducción de Documentos (SRDAE) a partir del microfilm durante los años 2004 y 2005. El resultado ha dado lugar a 350.000 imágenes de unos documentos con una letra caligráfica muy cuidada, de fácil lectura y sin apenas abreviaturas; muy pocas páginas presentan problemas de legibilidad, como tintas desvaídas o traspaso de tintas del reverso. Estas imágenes son las que ahora se ofrecen desde esta página.
Fuente; http://pares.mcu.es/Catastro/

Transcripción de dichas respuestas generales del lugar de Fresno del Río en grafía actual.

En el lugar de Fresno a diecisiete días del mes de Noviembre de mil setecientos cincuenta y uno, el señor licenciado don Francisco Pico Palacio, abogado de los Reales Concejos, juez subdelegado de la Real Junta de la Única Contribución en el Partido de la Villa de Reinosa en que está comprendido este dicho lugar, teniendo a su presencia personalmente constituidos y convocados en consecuencia del capítulo cuarto de la Real Instrucción, a Antonio García Rodríguez y a Lucas García, Regidor y Teniente de este expresado lugar en este presente año, que son los que ejercen la jurisdicción para el gobierno económico, por no tener dentro de su casco otros que ejerzan la honoraria, estando para lo correspondiente a estar sujetos a la justicia de la mencionada villa de Reinosa. A Manuel Fernández Mantilla y a Manuel Fernández, nombrados por los regidores y teniente, y demás vecinos de él, que en el Concejo público que se celebró ayer, dieciséis del corriente, para el fin y efecto de evaluar y satisfacer a las Preguntas Generales del Interrogatorio señalados con la letra «A».
Por ser de los más prácticos y aprobada opinión e inteligencia en el conocimiento de las calidades de tierras y prados que hay en el término, sus frutos y cultura y número de personas de este pueblo, sus artes, comercios, granjerías, ocupaciones y utilidades de cada uno, a Joseph Fernández, perito nombrado por


A la primera pregunta dijeron que este referido lugar, se llama y nombra Fresno, y que es de la jurisdicción de la villa de Reinosa.
A la segunda pregunta, que este nominado lugar es realengo, y pertenece a Su Majestad (que Dios Guarde), quien solamente percibe el derecho de alcabalas, sisas, cientos, millones, y nuevos impuestos. Que ascienden en cada año a mil cincuenta y cinco reales, menos seis maravedíes, según el encabezamiento en que ha estado y está este dicho lugar, y no tienen razón fija de lo que corresponde a cada efecto, ni de que Su Majestad perciba otros derechos.
A la tercera pregunta, que el territorio que ocupa el término de este lugar por la parte de levante a la de poniente, es como tres cuartos de legua poco más o menos; y la parte del norte a la del sur, otros tres cuartos de legua más o menos. Y que toda su circunferencia y redondez es tres leguas poco más o menos, y de tres horas de camino. Linda y confronta por la parte dicha de levante con término del lugar de Cañeda, por el poniente con término del lugar de La Miña, por el norte con términos de los lugares de Aradillos y Fontecha, y por el sur con término de la villa de Reinosa y del lugar de Nestares. Cuya forma es la del margen.
A la cuarta que en el término de este lugar hay la especie de tierras solo de secano, que no tienen viñas ni hortalizas, de modo que solo sirve para sembradura; conteniendo en si algunos prados y una dehesa poblada de rebollas, avellanos, grigajos y cornabuelos, al sitio de Dehesa Rebollar. Y así mismo existen en dicha tierra y dehesa pastos para los ganados y labranzas de este dicho lugar. No conociendo heredad ni prado que produzca más de una cosecha al año, pues todo lo que hay en dicho término fructifica con esta diferencia, la que es y llaman trigal con un año de descanso, entendiéndose que este es el último de los tres, por que los dos anteriores se siembran consecutivamente, el uno de trigo, y el otro de cebada o una semilla que llaman franco; y la cenal, esto es aquella en que se siembra centeno y fructifica con un año de descanso. Y los prados generalmente todos los años.
A la quinta, que en dicho término y especie de tierra de secano, y en los prados se hayan las tres calidades; buena, mediana e inferior
A la sexta, que en la heredad y prados, que dejan declarados, no hay árbol alguno que produzca fruto, y solo en los sitios de Santa Ana, La Lamia, Carrera de Pedrío y El Valle, y son del casco de este lugar, hay como mil quinientos árboles, los que dicen fresnos, olmos y sauces, y en estos se incluyen los del nuevo plantío, los que no producen cosa alguna para los vecinos, y están situados en ejidos.
A la séptima, que los expresados árboles están plantados la mitad de ellos en el centro del Concejo y los demás en tierras y prados de diferentes vecinos y particulares.
A la octava, que dichos árboles puestos en ejido de concejo, están plantados a línea, y parte a manta, los que roscan las tierras y prados, extendidos en las márgenes de ellos, en una sola fila para su resguardo. Y no exponen cuantos pares tenga cada uno, por estimarlos inútiles y de ningún producto.
A la novena, que en este pueblo no se usa de medida que conste de pasos, varas castellanas, ni de otro modo alguno, pues la práctica que se ha observado de inmemorial época a esta parte es en aquella pieza o pedazo de tierra en que se siembra la cantidad de una fanega en grano de trigo, centeno u otra simiente. Aquel tiene concepto y se dice fanega de sembradura, a excepción de la simiente de lino, que no se siembra en este término. Y la práctica que hay en los prados, es que aquel palmiento de tierra que produce el fruto para cargar una carreta regular, se dice hacer un carro de hierba, sin que jamás los habitadores de dicho lugar hayan usado ni practicado otro género de medida, y por ella se han gobernado y gobiernan, con lo que satisfacen a todo de esta pregunta.
A la décima, que de la medida arriba dicha, a su juicio presente, hay en este dicho lugar y su término, cuatro mil fanegas de tierra poco más o menos, en esta forma; las mil de ellas de empradizas, las novecientas de labrantío y pan llenar, y las dos mil y ciento restantes de ejidos, monte y baldíos. Y de estas empradizadas y de labrantío regulan asimismo, por lo que comprenden a juicio presente, ser de primera calidad doscientas fanegas, mil fanegas de segunda, y las restantes de tercera, que componen las mil y novecientas de labrantío y empradizado. Y las dos mil y ciento de baldío y montes, las consideran de la tercera calidad de la especie de secano.
A la undécima, que en el predicho término, no se cogen más especies de frutos que el de trigo, cebada, centeno, franco, arvejas y hierba.
A la duodécima, que la precitada medida y estilada en este pueblo, con una regular cultura y trabajo, produce la de trigo y primera, cuatro fanegas, la de segunda tres, y la de tercera dos. La de centeno, que en primera calidad no se siembra, produce en la de segunda tres fanegas, y en la de tercera dos. La de cebada y primera calidad cinco fanegas, la de segunda cuatro, y la de tercera tres. La de arvejas que solo se siembra en la de segunda calidad, produce dos fanegas. La de franco, cuya especie no se siembra en la primera calidad, produce en la segunda tres fanegas y en la tercera dos. Y en cuanto al producto de los prados, consideran que el palmiento de tierra que ocupa una fanega, siendo el prado de primera calidad esquilma carro y medio de hierba, siendo de segunda un carro, y siendo de la calidad tercera medio carro. Que es lo que pueden manifestar a su modo de entender para que se tenga en conocimiento el producto que se puede hacer y dar cada medio de los prados, y en cuanto a los baldíos y pasto, por ser de tercera calidad, contemplan que vienen a darse en valor cada fanega un real de vellón, y la fanega de monte la regularán en la pregunta diez y ocho con los esquilmos.
A la décimo tercera, que los árboles que se han expresado, no rinden utilidad alguna, ni al común ni a los particulares, por ser infructíferos y de ningún aprecio para fábrica ni otros ministerios.
A la décimo cuarta, que el valor que tienen los frutos ordinariamente, que producen las tierras y prados de este término es; el de trigo a quince reales de vellón la fanega, la de centeno a once, la de cebada y franco a nueve, y el carro de hierva a veinte reales de vellón.
A la décimo quinta, que sobre las tierras expresadas y contenidas en dicho término, están impuestos solamente los años de diezmo, que paga de diez de cada especie una, según la costumbre regular, y el de primicia, que se reduce a dar dos celemines, uno de trigo y otro de franco cada vecino en cada una, los que dan al cura párroco de este dicho lugar. Y el citado corresponde a Su Ilustrísima el Señor Arzobispo de Burgos y dicho cura párroco, en esta forma; dos partes de cuatro a dicho Ilustrísima, y otras dos al mencionado cura.
A la décimo sexta, que los referidos ¿derechos de diezmo? Ordinariamente suelen montar en cada un año, de trigo dieciocho fanegas y siete celemines, de centeno cuatro fanegas, de cebada seis fanegas y dos celemines, y de arvejas dos fanegas. Y no se incluye el diezmo de la hierba, por no haber estilo ni práctica de diezmar, y los que llaman diezmos menudos, suelen hace nueve ¿concejos? ordinariamente para el todo de este diezmo, y de dinero anualmente ciento diez reales de vellón, entendiéndose esta relación por lo perteneciente a las partidas de ganados, la primicia asciende en cada un año a tres fanegas y ocho celemines de trigo y cebada por mitad.
A la décimo séptima, que en el término de este lugar no hay molinos, salinas ni ninguna de lo que contiene esta pregunta.
A la décimo octava, dijeron no tener noticia que en el término de este lugar venga ganado alguno al esquileo (por esquilmo) forastero, en que solamente se mantiene el de dicho lugar, cuyas utilidades regulan en esta forma; una yegua de vientre, que en este país es lo regular, destinarla a la parada del contrario, produce de utilidad a su dueño en cada un año considerando las tres crías en el quinquenio, doscientos dieciséis reales de vellón. Una vaca rinde treinta reales de vellón considerando las mismas circunstancias. Una oveja rinde siete reales de vellón, cinco en razón de la cría, y lo restante por libra y media de lana que se la considera. Un carnero fructifica dos reales de vellón, y un borrego real y medio, un cordero diecisiete maravedís, una cerda veinte reales de vellón. Y no hacen consideración de las especies de queso y leche, por contemplar las precisas para el alimento de las crías, a fin de que puedan tolerar lo riguroso y frío del país, cuyas regulaciones se entienden estando los referidos ganados en poder de sus respectivos dueños, por que estando en contrato de aparcería se reparten por mitad entre el dueño y el aparcero, según práctica de este país.
A la décimo novena, que en el término de este lugar hay dieciséis colmenas dentro de su casco, que las cinco de ellas son de Manuel de la Peña Calderón, las otras cinco de Ana de Thorices, seis de Antonia García de Quevedo y del Barrio. Y la utilidad que consideran a cada pié de dichas colmenas en apicultura del año es de un cuarterón de cera que vale dos reales de vellón y un cuartillo de miel, que vale un real de vellón.
A la vigésima, que en dicho término hay y se mantienen yeguas, vacas, ovejas, bueyes y cerdas, y que no tienen noticias de que vecino alguno de este pueblo tenga en termino de fuera de el, cabaña ni yeguada.
A la vigésimo primera, que esta población se compone de veinte y dos vecinos dentro de su casco, y nueve viudas, que componen cuatro y medio. Y no saben que haya alquerías ni casas de campo.
A la vigésimo segunda, que en este pueblo hay veinte y nueve casas, y además una arruinada, y la Casa de Concejo, la que solo sirve para hacer sus Juntas y no produce renta alguna. Las que sobre si no tienen pensión por el establecimiento del suelo, por ser este propio de Su Majestad.
A la vigésimo tercera, dijeron que este Concejo tiene por suyo propio un monte que llaman La Dehesa, próximo a él, de cabida de ochenta fanegas de sembradura de segunda calidad, cuyo pasto sirve para los ganados del pueblo, y si se arrendasen valdrían anualmente sesenta reales de vellón. No se permite otra cosa a los vecinos que la de seis árboles para el reparo de sus casas, interviniendo para ello licencia del Intendente de Marina de Guarnizo, cuyos árboles valdrían cada uno cinco reales de vellón, importando anualmente treinta reales de vellón. Declaran así mismo tener este Concejo el derecho en comunidad con el lugar de Aradillos en el monte que llaman Coyugavel del ¿¿¿??? y Pagüenzo, de pastos y corta de leña igualmente con dicho Concejo de Aradillos, beneficiándose cada vecino de este pueblo en ocho carros de leña para sus hogares, que vale cada uno dos reales de vellón, y en la mitad de sus pastos para sus ganados, en cuyo monte corresponde a este Concejo seiscientos reales de vellón anualmente, más lo que pagan diferentes particulares del valle de Torrelavega y Santillana por doscientas cabezas de ganado vacuno, que entran a pastar en el cuarto mes, percibiendo igual cantidad el Concejo de Aradillos. Declaran también que el común de este lugar tiene comunidad con la Hermandad de Suso en el monte llamado Obscuro, en el que no se utiliza por leña ni pastos por referirse estos en beneficio de sus propios ganados, los que si se arrendaran valdrían a este Concejo seiscientos reales de vellón. Así mismo percibe este Concejo ochocientos treinta reales de vellón en cada un año que le pagan los religiosos benitos de Nuestra Señora de Balbaneda, por cuatrocientas cabezas de ganado lanar fino que entran a pastar en este término juntamente con el del pueblo, cuya utilidad destinan para pagar las reales contribuciones, en virtud de la Real Cédula de Phelipe Quinto, obtenida para este efecto. Pertenecen también a este concejo seis prados a los sitios de Las Arreperas, Santa Ana, Sobrezosas, Peral Campo, Somaseras y Las Apueras, que hacen treinta y cuatro fanegas de segunda calidad, cuyos productos, que son veinte y cuatro carros, se reparten entre los vecinos. Goza así mismo de una tierra en el término de la ¿ásas? De dos fanegas de sembradura de segunda calidad, por la que en arrendamiento percibe veinticuatro reales de vellón. También declaran tocarle una fanega de tierra al sitio de Besaya, que arrendada le vale treinta reales de vellón. También goza por propio el arriendo de la taberna, que en cada un año vale seiscientos siete reales de vellón, que actualmente la sirve Lucas García, a quien consideran doscientos reales de utilidad. Tiene también una venta que llaman Pagüenzo, en común con el lugar de Aradillos, de cuya utilidad percibe el Concejo de este lugar dos partes, que le rinden anualmente veinte y seis reales de vellón y veinte y cuatro maravedís. Que juntas estas partidas, asciende la cantidad de los propios de este Concejo en cada un año a dos mil ciento diecisiete reales de vellón y veinte y cuatro maravedís.
A la vigésimo cuarta, que dicho Concejo no goza ni ha gozado arbitrio alguno.
A la vigésimo quinta, que este común satisface en cada un año por gastos precisos dos mil quinientos noventa y un reales de vellón, en esta forma; Salarios de los contadores que hacen las cuentas de este Concejo, veinte y cuatro reales de vellón; cupos de puentes cuatrocientos treinta y cinco, de reparos de caminos, puentes y fuentes, doscientos cinco; del plantío de la Calzada Real, veinte y cuatro reales de vellón; al procurador por la visita de taberna y al ministro que le acompaña, veinte y dos reales de vellón; al médico por la asistencia y visitas que hace a los vecinos de este lugar, cincuenta reales de vellón; al capador y saludador, cuarenta y siete reales de vellón; al cura de este pueblo, por letanías veinte y cuatro reales de vellón, de contrición de Dios dos, a la Trinidad y Merced veinte y cuatro, de oficios a las ánimas y misas votivas a San Roque, con una bula de difuntos, sesenta y un reales de vellón; a dos pastores para la guarda del ganado lanar y vacuno, novecientos cincuenta reales de vellón, incluido el gasto de comida diario: al escribano por la escritura de la saca de granos del Pósito de la Villa de Reinosa, veinte reales de vellón. De verederos, ¿¿??, llena y contrición de pobres con su gasto y demás derramas doscientos diecisiete reales de vellón. Al procurador de esta Hermandad por tres visitas que hace en el verano a la referida venta de Pagüenzo, treinta y seis reales de vellón. Que todas estas partidas componen la referida cantidad de los dos mil quinientos uno reales de vellón. Así mismo tiene de cargo dicho Concejo, veinte reales de vellón de la cera que se gasta la Semana Santa, que son dos libras, y otros gastos que en el discurso del año se ofrecen a este Concejo, quien tiene presente como todo resultará por medio del testimonio de sus cuentas, a que se remiten. Al cirujano doscientos reales de vellón.
A la vigésimo sexta, que este común tiene contra si, ochocientos ducados de un censo en favor de Don Antonio de la Torre, del concejo de Herrera de Ibio, valle de Cabezón de la Sal, a quien le paga de réditos ciento setenta y seis reales de vellón cada año, el que tomó este dicho Concejo para redimir otros que anteriormente había sacado para diferentes pleitos que se habían ofrecido, y para la planificación de la dicha Casa de Concejo, con que satisfacen al todo de esta pregunta.
A la vigésimo séptima, que este común está bastante cargado de las contribuciones reales, atendiendo a que es de corto vecindario y atendiendo a que no tiene tráfico ni comercio ni industria útil, y no está en la paga del Servicio Real, por que no le satisface, a causa de ser los vecinos de el del estado noble.
A la vigésimo octava, que no saben que en este lugar haya empleo de alcabalas ni otras rentas enajenadas pertenecientes a Su Majestad.
A la vigésimo nona, que no hay en el casco de este lugar más taberna que una, y esta tiene a su cargo Lucas García del Barrio, vecino de dicho lugar, con obligación precisa de dar en ella el abasto de pan y vino a los precios que le dieren los capitanes de la villa de Reinosa por dirección del Procurador General de esta Hermandad. Y la utilidad que consideran que le puede quedar en la venta de pan y vino es de doscientos reales de vellón por este presente año al referido Lucas García del Barrio, después de pagar al Concejo el importe del arrendamiento, que es de seiscientos y siete reales de vellón. Sin que en el casco de este lugar haya más taberna ni mesón, ni otra cosa de lo que previene la pregunta.
A la trigésima, que no hay hospital alguno.
A la trigésimo primera, que tampoco hay mercader de por mayor ni menor. Ni que beneficie causa por mano de corredor ni otra persona
A la trigésimo segunda, dijeron que en este lugar hay un tabernero a quien consideran anualmente doscientos reales de utilidad. Declarando así mismo haber diecisiete labradores, que después de concluidas sus labranzas se emplean en transportar vino y trigo de Tierra de Campos, regulándose hacer tres viajes en cada año, y por cada par en cada uno de ellos veinte y dos reales de vellón. Siendo los que se utilizan los siguientes; Antonio García, por un par de labranza y tres viajes al año 66 reales de vellón; Andrés García, por la misma razón, lo mismo; Doña Antonia García, por la misma razón, ídem; Fernando Fernández, ídem; Francisco García, ídem; Manuel Fernández, ídem; Manuel García del Barrio, ídem; Manuel de la Peña, ídem; Juan Fernández, ídem: Juan Fernández de Iglesias, ídem; Juan Gutiérrez de Villegas, ídem; Lorenzo Mantilla, ídem; Cathalina Robles, ídem; Diego García del Barrio, ídem; Lucas García, ídem; Francisco García del Barrio, por dos pares de labranza ciento treinta y dos reales de vellón anualmente. Cuyas utilidades ascienden a mil ciento ochenta y ocho reales de vellón. Y declaran que aunque hay médico y cirujano, uno y otro vienen de Reinosa, y pagan al primero cincuenta reales de vellón, y al segundo doscientos cincuenta. Y que no hay tendero de paños, ropas ¿¿?? ¿¿??.
A la trigésimo tercera, que este pueblo no tiene persona que ejerza arte mecánico, ni cosa alguna de lo que previene esta pregunta, pues solo Fernando Fernández de Iglesias, vecino de el, profesa el ejercicio de maestro carpintero, sin aprendiz alguno, a quien consideran trabajar en el los seis meses del año, y que en cada un día gana en dicho ejercicio cuatro reales de vellón, que en el expresado tiempo componen la cantidad de setecientos veinte reales de vellón.
A la trigésimo cuarta, que no hay en este lugar persona de las circunstancias que previene esta pregunta.
A la trigésimo quinta, que hay en este pueblo dieciocho labradores, siete hijos de estos de dieciocho años para el mismo ejercicio, un criado y un jornalero. Y a cada uno de estos, regulan el jornal diario de un real y medio de vellón.
A la trigésimo sexta, que hay cuatro pobres de solemnidad.
A la trigésimo séptima, que no hay en este pueblo individuo que tenga embarcaciones en mar ni río, para pescar, ni para otro fin.
A la trigésimo octava, que no hay más clérigo que uno, que es el reverendo Don Manuel de Mier de los Ríos y Terán, ya referido, con que se satisface esta pregunta.
A la trigésimo novena, que no hay convento alguno.
A la cuadragésima, que no saben que Su Majestad que Dios Guarde, tenga en este pueblo renta o finca que no sea de las generales y provinciales, con que concluyen y satisfacen esta pregunta.



Todo lo cual declararon ser la verdad según su juicio presente modo de entender, y común opinión y estimación del país, en fuerza del juramento que tienen hecho, en que se afirmaron y ratificaron, y firmó el que supo junto con su ¿mención? Declararon ser el referido Antonio García Rodríguez, de edad de ¿6 años; Lucas García del Barrio, de cincuenta y uno, regidor y teniente; Manuel Fernández Mantilla, de cuarenta y años y Manuel Fernández Macho, de treinta y cuatro años poco más o menos, y con asistencia de dicho Don Manuel de Mier de los Ríos y Terán, cura sirviente en este dicho lugar. Del que yo el escribano doy fe y firmé; Licenciado Don Francisco Pico Palacio; Manuel Macho Fernández; Lucas García. Ante mi, ¿Pedro Josehp de Mier?



Es copia de las Respuestas originales, que por ahora quedan en esta contaduría ¿¿?? de que certificamos en Toro, a veintiséis de junio de mil setecientos cincuenta y cuatro.
Le siguen tres firmas mayormente ilegibles.


Datos de población del lugar de Fresno, según el Censo del Conde de Aranda, del año 1.768


Datos de población del lugar de Fresno del Río, según el Censo de Floridablanca, del año 1.787


HEMEROTECA

Noticia del Boletín oficial de la provincia de Santander, publicada el día 10 de marzo del año 1.835


El Boletín Oficial de la Provincia de Santander se hacía eco en su número del día 30 de mayo del año 1.859, de un anuncio referente a la venta en pública subasta, de la denominada «La Ventilla de Fresno», en virtud de la aplicación de la Ley Madoz de desamortización.

Dicho edificio que pertenecía al pueblo de Fresno, era descrito así en el diccionario Madoz, publicado entre los años 1.846 y 1.850


El 7 de abril del año 1.886, El Atlántico publicaba esta noticia sobre un joven de Fresno con dotes artísticas

En parecidos términos se expresaban otros diarios de la provincia, como El Correo de Cantabria, La Verdad  y El Aviso. Y todos ellos solicitaban a la Diputación Provincial, que el joven fuera pensionado para poder cursar estudios de arte. Consultando la hemeroteca, encuentro algunas referencias posteriores, en las que se da cuenta de que nuestro antiguo paisano Desiderio fue pensionado en el mismo mes de abril de 1.886 por la Diputación de Santander para cursar estudios, en el Instituto Provincial, en el que ya en su primer año obtuvo el premio en dibujo lineal de adorno y figura. Y más tarde, en febrero de 1.889, le fue concedida una subvención de Diputación, para continuar sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas artes. Siendo esta referencia de 1.889, la última que he encontrado en la hemeroteca sobre este personaje.

La Verdad : diario de la mañana: Año V Número 1279 – 1887 mayo 1

El 7 de febrero del año 1.894, el diario La Atalaya nos daba la noticia de que un natural de Fresno había sido nombrado vicecónsul de España en Ceiba (Honduras)

La Atalaya : diario de la mañana: Año II Número 398 – 1894 febrero 7

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