Una pequeña Referencia sobre Reinosa en la Guerra de Independencia

En el número 149 de «El Correo de Cantabria» de fecha 2 de julio del año 1.883, se publicaba este artículo, dentro de la sección de «Efemérides de la Provincia de Santander» que estaba firmado con las iniciales D. y M. (Con toda probabilidad, correspondientes a Demétrio Duque y Merino)

EFEMÉRIDES DE LA PROVINCIA DE SANTANDER. 

Junio 3 y 4 de 1808. 

Concordando con las efemérides publicadas en números anteriores sobre movimiento e invasión de las tropas francesas, vamos á dar Cuenta de dos documentos de estas fechas, que se conservan en el archivo de la villa de Reinosa. 

Los franceses entraron en Reinosa, por primera vez, el 4 de Junio de 1808. Estuvieron allí cuatro días, y el 8 volvieron a salir hacia Valladolid con objeto de detener los progresos del armamento de Castilla, volviendo el 19 del mismo a Reinosa, de paso para Santander, según en otras efemérides queda dicho. En Julio tornó, por tercera vez, el general Merle a Reinosa, y dirigió al Ayuntamiento la siguiente comunicación que prueba bien la actitud de sus habitantes frente al ejército invasor. 
«Reinosa 3 de Julio de 1808. A los Sres. Miembros de la municipalidad y a las demás autoridades de la villa de Reinosa. He recogido en Santander, señores magistrados, pruebas ciertas acerca de la conducta de los habitantes de esta villa. En el espacio de veinte días, se han alzado dos veces en completa insurrección; han contribuido con sumas considerables para pagar el sueldo a los insurrectos; les han proporcionado subsistencias; les han acogido en sus casas con mucho entusiasmo; y prometieron marchar sobre la retaguardia de los franceses a la noticia del más pequeño revés que estos sufrieran en las gargantas del camino de Santander.» 
«El 8 del mes último, día en que mi división partió de Reinosa para ir a batir a los insurrectos de Valladolid, dejé un puesto de diez hombres celando los alrededores de la villa. Apenas estuvo a una milla de esta, dirigiendo su marcha hacia Canduela, cuando los habitantes de Reinosa, en número de trescientos, atacaron a los diez franceses, a tiros y a pedradas, les acorralaron, y concluyeron por hacerles prisioneros. No contentos con eso, entregaron a los insurrectos de Santander a aquellos militares, menos uno que había sido tan maltratado que murió de sus heridas, en el hospital de esta villa.» 
«El espíritu de insurrección está tan desarrollado en Reinosa, que la villa ha diputado dos individuos que vayan a Valladolid y otros dos a Santander, para participar a los insurrectos de estas capitales la disposición en que se encuentran de combatir a los franceses, y para invitar a los habitantes de todo el país que ellos recorran a seguir su ejemplo, particularmente a Aguilar de Campóo y a Cervera.»
«Tantos crímenes merecen, sin duda, un castigo ejemplar. La villa de Reinosa ha merecido ser entregada a las llamas. Pero yo soy demasiado humano para llegará estos extremos, persuadido de que habrá algunos habitantes que no hayan tomado parte en estos desórdenes. Me limitaré, pues, a ordenar que la villa de Reinosa sea inmediatamente 
desarmada; que doce de los principales de sus habitantes, escogidos de entre los que más han figurado en la sublevación, sean arrestados y conducidos en rehenes a Burgos, para responder, de hoy en adelante con sus cabezas, de la tranquilidad de la villa; la cual pagará, además, una contribución de cien mil francos, bajo pena de ejecución militar. El general de división, Merle.» 

Al siguiente dia, el Alcalde recibió este otro oficio: 
«Reinosa 4 de Julio de 1808. Al señor Alcalde de Reinosa. Dígnese V., señor Alcalde, reunir inmediatamente todas las autoridades de la villa, a fin de hacer la repartición de la contribución de cien mil francos, sobre las personas más acomodadas de la misma, que hayan tomado parte en las dos sublevaciones que se han manifestado. Necesito inmediatamente el estado de dicho repartimiento, para remitirle a S. E. Monseñor el Mariscal Bessieres. El señor Ayudante, comandante Barbot, jefe de mi Estado Mayor, se hallará presente en la Asamblea de las Autoridades. 
Tengo el honor de saludar a V. 
El General de división, Merle.» (1) 

Ante tal intimación, reuniose efectivamente el Ayuntamiento, y sus individuos pasaron a visitar al General Merle (que se alojaba en la casa de don José Luis de Mioño, actualmente del señor Conde de Moriana), suplicándole suspendiese la ejecución de sus órdenes, así de la de llevar a Burgos las doce personas en rehenes, como la de sacar la contribución de cien mil francos, Ínterin una diputación de la villa se dirigía a Burgos a repetir la súplica al Mariscal Bessieres, asegurándole de la tranquilidad. El General Merle accedió á ello, y para evacuar la Comisión acordada se diputó a los señores D. Manuel de Torices, cura beneficiado de la villa, D. Antonio Ramírez de Villegas, procurador síndico general de la misma, y al Licenciado D. Manuel Santiago Calderón Fontecha (el padre del actual Marqués de Reinosa Excmo. señor don Fernando Calderón Collantes); a quienes, para que les sirviera de mejor credencial, entregaron el acta original del acuerdo, por contener el visto bueno, en idioma francés, del Excmo. Sr. General Merle. 

La diputación cumplió su cometido, obteniendo satisfactorio resultado. 

D. y M. 

(1) Ambos documentos originales, en francés, de cuyo idioma los he traducido, perseveran en el Archivo del Ilustrísimo Ayuntamiento de Reinosa.


Enlace al artículo en «El Correo de Cantabria»

Los documentos a los que hace referencia este artículo, y que el autor dice se encuentran en el Archivo Municipal de Reinosa, es de suponer desaparecieran de dicho Archivo con ocasión del incendio acaecido en la Casa Consistorial en el año 1.933.