Una pequeña Referencia sobre Reinosa en la Guerra de Independencia

En el número 149 de «El Correo de Cantabria» de fecha 2 de julio del año 1.883, se publicaba este artículo, dentro de la sección de «Efemérides de la Provincia de Santander» que estaba firmado con las iniciales D. y M. (Con toda probabilidad, correspondientes a Demétrio Duque y Merino)

EFEMÉRIDES DE LA PROVINCIA DE SANTANDER. 

Junio 3 y 4 de 1808. 

Concordando con las efemérides publicadas en números anteriores sobre movimiento e invasión de las tropas francesas, vamos á dar Cuenta de dos documentos de estas fechas, que se conservan en el archivo de la villa de Reinosa. 

Los franceses entraron en Reinosa, por primera vez, el 4 de Junio de 1808. Estuvieron allí cuatro días, y el 8 volvieron a salir hacia Valladolid con objeto de detener los progresos del armamento de Castilla, volviendo el 19 del mismo a Reinosa, de paso para Santander, según en otras efemérides queda dicho. En Julio tornó, por tercera vez, el general Merle a Reinosa, y dirigió al Ayuntamiento la siguiente comunicación que prueba bien la actitud de sus habitantes frente al ejército invasor. 
«Reinosa 3 de Julio de 1808. A los Sres. Miembros de la municipalidad y a las demás autoridades de la villa de Reinosa. He recogido en Santander, señores magistrados, pruebas ciertas acerca de la conducta de los habitantes de esta villa. En el espacio de veinte días, se han alzado dos veces en completa insurrección; han contribuido con sumas considerables para pagar el sueldo a los insurrectos; les han proporcionado subsistencias; les han acogido en sus casas con mucho entusiasmo; y prometieron marchar sobre la retaguardia de los franceses a la noticia del más pequeño revés que estos sufrieran en las gargantas del camino de Santander.» 
«El 8 del mes último, día en que mi división partió de Reinosa para ir a batir a los insurrectos de Valladolid, dejé un puesto de diez hombres celando los alrededores de la villa. Apenas estuvo a una milla de esta, dirigiendo su marcha hacia Canduela, cuando los habitantes de Reinosa, en número de trescientos, atacaron a los diez franceses, a tiros y a pedradas, les acorralaron, y concluyeron por hacerles prisioneros. No contentos con eso, entregaron a los insurrectos de Santander a aquellos militares, menos uno que había sido tan maltratado que murió de sus heridas, en el hospital de esta villa.» 
«El espíritu de insurrección está tan desarrollado en Reinosa, que la villa ha diputado dos individuos que vayan a Valladolid y otros dos a Santander, para participar a los insurrectos de estas capitales la disposición en que se encuentran de combatir a los franceses, y para invitar a los habitantes de todo el país que ellos recorran a seguir su ejemplo, particularmente a Aguilar de Campóo y a Cervera.»
«Tantos crímenes merecen, sin duda, un castigo ejemplar. La villa de Reinosa ha merecido ser entregada a las llamas. Pero yo soy demasiado humano para llegará estos extremos, persuadido de que habrá algunos habitantes que no hayan tomado parte en estos desórdenes. Me limitaré, pues, a ordenar que la villa de Reinosa sea inmediatamente 
desarmada; que doce de los principales de sus habitantes, escogidos de entre los que más han figurado en la sublevación, sean arrestados y conducidos en rehenes a Burgos, para responder, de hoy en adelante con sus cabezas, de la tranquilidad de la villa; la cual pagará, además, una contribución de cien mil francos, bajo pena de ejecución militar. El general de división, Merle.» 

Al siguiente dia, el Alcalde recibió este otro oficio: 
«Reinosa 4 de Julio de 1808. Al señor Alcalde de Reinosa. Dígnese V., señor Alcalde, reunir inmediatamente todas las autoridades de la villa, a fin de hacer la repartición de la contribución de cien mil francos, sobre las personas más acomodadas de la misma, que hayan tomado parte en las dos sublevaciones que se han manifestado. Necesito inmediatamente el estado de dicho repartimiento, para remitirle a S. E. Monseñor el Mariscal Bessieres. El señor Ayudante, comandante Barbot, jefe de mi Estado Mayor, se hallará presente en la Asamblea de las Autoridades. 
Tengo el honor de saludar a V. 
El General de división, Merle.» (1) 

Ante tal intimación, reuniose efectivamente el Ayuntamiento, y sus individuos pasaron a visitar al General Merle (que se alojaba en la casa de don José Luis de Mioño, actualmente del señor Conde de Moriana), suplicándole suspendiese la ejecución de sus órdenes, así de la de llevar a Burgos las doce personas en rehenes, como la de sacar la contribución de cien mil francos, Ínterin una diputación de la villa se dirigía a Burgos a repetir la súplica al Mariscal Bessieres, asegurándole de la tranquilidad. El General Merle accedió á ello, y para evacuar la Comisión acordada se diputó a los señores D. Manuel de Torices, cura beneficiado de la villa, D. Antonio Ramírez de Villegas, procurador síndico general de la misma, y al Licenciado D. Manuel Santiago Calderón Fontecha (el padre del actual Marqués de Reinosa Excmo. señor don Fernando Calderón Collantes); a quienes, para que les sirviera de mejor credencial, entregaron el acta original del acuerdo, por contener el visto bueno, en idioma francés, del Excmo. Sr. General Merle. 

La diputación cumplió su cometido, obteniendo satisfactorio resultado. 

D. y M. 

(1) Ambos documentos originales, en francés, de cuyo idioma los he traducido, perseveran en el Archivo del Ilustrísimo Ayuntamiento de Reinosa.


Enlace al artículo en «El Correo de Cantabria»

Los documentos a los que hace referencia este artículo, y que el autor dice se encuentran en el Archivo Municipal de Reinosa, es de suponer desaparecieran de dicho Archivo con ocasión del incendio acaecido en la Casa Consistorial en el año 1.933.

Por Tierras de Campoo de Enmedio.

Transcripción del artículo publicado por Santiago Arenal en El Cantábrico, el día 17 de noviembre del año 1.928


En las aldeas de «Las Costeras»

Estas aldeas de Las Costeras son cuatro pueblecitos colgados como nidos de águilas de la cordillera que se extiende al norte de Reinosa. Para ir a ellos es preciso caminar a pié o utilizar un carro, pasando por una estrecha calzada llena de piedras y de una pendiente enorme. La cambera por la que hemos subido, andando, a Morancas, pasa por junto al nacimiento del Besaya, el río montañés que apenas si tiene aspecto de una poza en su fuente humilde, y poco más allá, es ya base de industrias prósperas, de grandes proporciones, en importantes fábricas del hermoso Valle de Iguña.
Pertenece la aldea a Campoo de Enmedio, pero en virtud de determinados convenios con la villa, que permiten a los ganaderos de Reinosa el uso de los pastos del puerto de Morancas, los vecinos de este último lugar, tienen derecho a ser asilados o a ingresar respectivamente, en la Casa de Caridad o en el Hospital de la capital de Campoo, en caso de necesidad.
Son cinco vecinos, todos de la familia, y viven en un régimen casi patriarcal, presidido por un hombre optimista, que está rodeado de hijos y nietos.
Se ganan su existencia trabajando el campo, y con la ganadería. Las tierras, en las que cultivan un poco de trigo, cebada y habas. Y los prados los llevan a renta, y los ganados en aparcería. La utilidad es poca, y por ello, algunos tienen que defender el pan de cada día haciendo cestos. La lucha por la vida es dura, los hombres a trabajar en el campo o en un oficio, y las mujeres, o los chicos mayores, a llevar todas las mañanas, bien temprano, la leche a la villa a los dueños de la aparcería, y lo poco que sobra de esta obligación,a la venta.
El viaje, en estío y en unos pocos días de la primavera, es plácido y bueno, aparte la caminata por la vereda pedregosa y pina; pero el tiempo agradable, dura poco en estas alturas, y el invierno largo y duro, cae sobre estas tierras cubriéndolas de nieve a azotándolas con la ventisca … ¡No importa; las necesidades de la vida son inexcusables y hay que seguir la ruta! Es preciso bajar todas las mañanas a la villa a llevar la leche, es necesario ir al mercado a vender las patatas y los cestos.
Cuando en Reinosa se dice; no han venido los de Las Costeras esta mañana, es que la tragedia de la nieve ha alcanzado las proporciones enormes que relatan los que conocieron la tormenta blanca del 88, y de tantos otros años. Todos los campurrianos de la villa, tenemos un recuerdo entre triste y piadoso para esas gentes de Las Costeras en las grandes nevadas. Sin duda, nos ha quedado la visión sentimental de cuanto oíamos decir en la infancia; – Los lobos andan por Morancas y Aradillos. Esos pobres aldeanos están sitiados por la nieve. Sin médico, sin botica, sin cura. Sin ninguno de los recursos de la civilización, ni de los consuelos espirituales.
Andando hoy por esta aldea, hemos sentido resucitar toda la emoción que en nuestra niñez sentíamos en los días de temporal, al oír hablar a nuestros familiares de los habitantes que quedaban materialmente sepultados dentro de sus casitas sitiados por la nieve.
¿Que tal la cosecha de este año?, les hemos preguntado.
De todo un poco, de hierba como el año pasado o acaso un poco más. Si el invierno no es muy fuerte, que aquí casi siempre lo es, nos defenderemos; si no, ocurrirá lo que otras veces …
Lo de otras veces, es bien serio y muy triste. Es el tener que descender los hombres desde los picachos en donde habitan, hasta la villa, en busca de paja, y si la encuentran en los almacenes, que no siempre ocurre, es necesario el enorme trabajo de escalar a los picachos de sus montes, llevando los pobres hombres las sacas a cuestas. Todo esto, después como ha ocurrido en muchos casos, de haber dado a las vacas hambrientas para comer, la hoja de maíz de los colchones. Además, agregó el hombre, este año la cosa se pone más difícil por la baratura del ganado. ¿Ve usted esa vaca grande y con buenas carnes que está en el bebedero?, pues por ella, me ofrecieron de primera intención cuarenta y cinco duros. Una vergüenza. Claro es, que el comprador llegó a ofrecerme trescientas cincuenta pesetas. Pero, de todos modos, la baja en el precio del ganado es de un veinte o veinticinco por ciento.
– ¿Cuánto dinero necesita por término medio una familia compuesta de matrimonio y cuatro hijos, para vivir en estas aldeas? – Para malvivir dirá usted, señor. Para comer pan y patatas o alubias, y de vez en vez, ciento en viento, un poco de carne cuando se mata una res en casa o en el pueblo; para vestir, también como usted ve, unas mil doscientas o trescientas pesetas. Y para conseguir esto, quizá unas pocas pesetas más, el trabajo es continuo y somos esclavos de la tierra y de los ganados. No podemos faltar de aquí. No hace mucho, vino el lobo y me mató seis ovejas.
Seguimos el camino por la cambera estrecha que se extiende a lo largo de la cordillera, para visitar Aradillos, el “Arci” o “Arcillum” histórico, que se considera como el último baluarte en que se defendieron los norteños cuando, ya batidos en las costas de “Sand-Omnia”, después Puerto de la Victoria y hoy Santoña, por los barquichuelos de Agripa, se refugiaron allí para resistir en un último esfuerzo de valor y abnegación la invasión de las legiones romanas, a las que combatieron desde las encrucijadas cántabras. Y dice la historia que solamente la superioridad enorme del número les dió la victoria.
En Aradillos encontramos hombres de edad, mujeres y niños. Los jóvenes, en número de catorce, bajan a trabajar a la fábrica de la villa. Ellos traen su jornal, en tanto que las mujeres y los ancianos cultivan la tierra. La vida agrícola y ganadera se desenvuelve en las mismas condiciones que en el pueblo citado anteriormente, y como en los otros de Las Costeras. Por eso no queremos repetir el tema, ni reproducir la conversación íntegra que sostuvimos con los vecinos.
Si cae mucha nieve, se nos dijo también, ocurrirá lo que otras veces. Estos caminos, además, son horribles. Cuando nieva mucho, tardamos ocho días en abrir huella hasta Fresno. Y lo más grave es que después de ir a la villa, nos encontremos con que no se nos facilite paja para los ganados. Hace años ocurrió esto, y tuvimos que ir a la estación, sacarla de un vagón, y depositar las sacas en la Casa Ayuntamiento, para que vieran que éramos unos hombres de bien, que deseábamos solamente salvarnos de la ruina. Aquello fué gordo, pero … ¿que íbamos a hacer?, teníamos ochenta o noventa vacas, y ganado menudo, y morían de hambre. No señor, no, aquí no tenemos nada de eso de cooperativas de que usted habla, ni nada que se lo parezca.

Una aldeana, vehemente defensora de la escuela. En tanto que la mujer cultiva el campo, el marido trabaja en Reinosa.

Pasamos junto a la escuela, a la que también van los niños de Morancas, y nos parece tan pequeña, tan reducida, tan falta de capacidad, que hacemos un comentario, al cual, responde una mujer que lleva un niño en brazos. Por Dios señores, nos dice; que hagan otra escuela, pero que no cierren esta. Que los niños aprendan en un portal, o en una tejavana, pero que aprendan. Tengo siete hijos, y yo no sé leer. No quiero de ninguna manera que les suceda igual a ellos.
Y lo decía con tal fuerza de convencimiento y de entusiasmo, que producía emoción. A nosotros nos la produjo por lo menos, aquella mujer heroica, que cultiva las tierras y guarda el ganado, mientras el marido marcha a Reinosa al rayar el día, o mucho antes de amanecer, para regresar ya de noche en este tiempo, al hogar aldeano que rige esta mujer inteligente, defensora patética de la escuela para sus siete hijos.

En otros pueblos.

Seguimos s Fontecha, perteneciente como los anteriores al Ayuntamiento de Campoo de Enmedio, para terminar la excursión en Camino, aldea de Campoo de Suso, enclavada, con aspecto de caserío, en un nacimiento entre dos montañas. Por la ladera de una de ellas, desciende un camino malo. En una hondonada hay una cruz de piedra, que evoca un episodio doloroso del drama de la nieve en estas alturas; Un día de gran nevada, aprovechando una escampada de esas en que el cielo azulea y brilla un poco el sol, un mozuelo bajó a Salces a comprar tabaco para el padre. Al regreso, comenzó a nevar, y la cellisca cegaba al muchacho, el cual se perdió, muriendo a pocos metros de las casas del pueblo.
En todos estos lugares, y nos hemos ocupado concretamente de unos cuantos nada más, por la característica de su ayuntamiento y por ser los más montañosos, la vida es casi la misma. Cuidar de las vacas y de las ovejas, y cultivar un poco la tierra, para sacar libre la cantidad que hemos citado para luchar por la existencia, después de pagar impuestos, rentas, médico y botica. Y cuando, como este año, la cosecha de patata es mala, y el ganado sufre gran depreciación de venta, aunque la hierba recogida sea en cantidad igual a la del año anterior, existe una gran inquietud, una zozobra profunda en el ánimo campesino, que interroga todos los días al destino: ¿Que sucederá si este año nieva mucho?
La cuestión tiene indudable importancia, pues solamente en los dieciséis pueblos que componen el Ayuntamiento de Campoo de Enmedio, hay mil setecientas seis cabezas de ganado vacuno, y mil ochocientas cuarenta y dos de ganado lanar, a lo que hay que agregar el caballar. Esta es la verdad oficial que resulta del amillaramiento.

Intereses locales – Caminos y fuentes – Escuelas.

Celada de Marlantes es una aldea de Campoo de Enmedio, de cuarenta vecinos, separada por tres kilómetros de la carretera general de Madrid. Pero esos tres kilómetros son casi intransitables y constituyen un verdadero calvario para recorrerlos con un carro de vacas, cada vez que un habitante de dicho pueblo, tiene que ir al mercado de la villa. 
En igual caso se encuentran los pueblos de Las Costeras que hemos mencionado, y Fresno, Requejo y Aldueso. En general, las juntas administrativas carecen de dinero. Por su parte, el Ayuntamiento tiene consignada para tal objeto, la suma de 57.000 pesetas. Tratar de conseguir que se hagan esos caminos, o que se arregle los existentes, es de gran necesidad, y en algunos sitios es urgente. Es demasiado fuerte la lucha de esos campesinos contra los elementos, para que tengan que gastar sus energías para salvar las distancias que los separan del centro comercial de su comarca.
En Requejo, falta agua, y en Fresno escasea. Al primer pueblo le subvenciona el Ayuntamiento para ejecutar las obras com mil pesetas, y al segundo, con mil setecientas cincuenta. He aquí otra cuestión, a la que es preciso prestar atención, por razones de higiene y salubridad pública, y de cuyo asunto, debían preocuparse las personas más caracterizadas de cada pueblo.
En algunas aldeas de Campoo de Enmedio, se están construyendo excelentes escuelas. En Nestares, por ejemplo, y en alguna otra. En Fresno, se está reparando la que existe, cerrada recientemente por encontrarse en ruina.

Santiago Arenal.

Este artículo de Santiago Arenal, venía acompañado en El Cantábrico de estas dos composiciones fotográficas de la hoy casi desaparecida localidad de Morancas.

El Censo de Floridablanca en Reinosa, año de 1.787

El Censo de Floridablanca, se realizó en 1787 bajo la dirección del conde de Floridablanca, con una finalidad primordialmente demográfica y económica y no fiscal. Es uno de los primeros censos realizados siguiendo técnicas estadísticas modernas:
– La información se recoge por individuos y no por vecinos y su objetivo no es sólo conocer el número de habitantes sino también sus características: sexo, profesión, edad y estado civil
– Se realiza mediante visitas a los pueblos por parte de la autoridad competente y se prohíbe hacer públicos los datos individuales
– Se recogen también otros datos como numero de hospitales, casas de religión, de reclusión,…
– Se sigue una división civil del territorio: Provincias e Intendencias de España y sus islas (incluidas Orán, Ceuta y Presidios menores de Alhucemas y el Peñón)
En este apartado, el INE publica una trascripción por pueblos, de acuerdo a la documentación localizada en el Archivo de la Real Academia de la Historia, Biblioteca del Palacio Real, Biblioteca Nacional y otros archivos provinciales. En la obra los pueblos citados se presentan por su nombre actual y antiguo, agrupados según las provincias de hoy y éstas por comunidades autónomas.

Fuente Instituto Nacional de Estadística



Reinosa, pertenecía a la intendencia de Toro. Y aunque era el núcleo más poblado del corregimiento del mismo nombre, el computo total de habitantes de lo hoy consideramos municipio, era inferior a los de Campoo de Suso y Campoo de Enmedio. Contaba en este censo de Floridablanca, con 1.571 habitantes, a los que había que añadir los 42 que residían en el Convento de San Francisco, alcanzando por tanto la suma de ambos los 1.613 habitantes.


Tabla resumen de población


Detalle de población

El Censo de Floridablanca en Campoo de Suso, año de 1.787

El Censo de Floridablanca, se realizó en 1787 bajo la dirección del conde de Floridablanca, con una finalidad primordialmente demográfica y económica y no fiscal. Es uno de los primeros censos realizados siguiendo técnicas estadísticas modernas:
– La información se recoge por individuos y no por vecinos y su objetivo no es sólo conocer el número de habitantes sino también sus características: sexo, profesión, edad y estado civil
– Se realiza mediante visitas a los pueblos por parte de la autoridad competente y se prohíbe hacer públicos los datos individuales
– Se recogen también otros datos como numero de hospitales, casas de religión, de reclusión,…
– Se sigue una división civil del territorio: Provincias e Intendencias de España y sus islas (incluidas Orán, Ceuta y Presidios menores de Alhucemas y el Peñón)
En este apartado, el INE publica una trascripción por pueblos, de acuerdo a la documentación localizada en el Archivo de la Real Academia de la Historia, Biblioteca del Palacio Real, Biblioteca Nacional y otros archivos provinciales. En la obra los pueblos citados se presentan por su nombre actual y antiguo, agrupados según las provincias de hoy y éstas por comunidades autónomas.

Fuente Instituto Nacional de Estadística



Lo que hoy es Campoo de Suso, estaba dividido en aquellos tiempos en dos jurisdiciones, una de realengo que se denominaba Hermandad de Campoo de Suso, perteneciente al corregimiento o partidos de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro. Y otra de señorío, denominado Marquesado de Argueso, correspondiente al partido de Laredo de la intendencia de Burgos. Contaba con un total de 3.030 habitantes, Siendo el municipio más poblado del Corregimiento de Reinosa, repartidos al igual que en la actualidad, en veinticuatro núcleos de población; Abiada (esta tenía su población repartida entre las dos jurisdiciones citadas), Argueso, Barrio, Camino, Celada de los Calderones, Entrambasaguas, Espinilla (que al igual que Abiada tenía repartida su población entre realengo y señorío), Fontibre, Hoz de Abiada, Izara, La Lomba (cuyos datos poblacionales estaban incluidos en los de Entrambasaguas), Mazandrero, La Miña, Naveda, Ormas, Paracuelles, Población de Suso, Proaño, Salces, La Serna, Soto, Suano, Villacantid y Villar.


Tabla resumen de población


Detalle de población por localidades

Abiada

En el lugar de Abiada, una parte era de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa, intendencia de Toro. Y otra de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos. Sumando las dos partes, alcanzaba los 272 habitantes.

Abiada

Argüeso

Villa de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.


Barrio

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.


Camino

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Celada de los Calderones

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Entrambasaguas

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos. Se contabilizan en este censo también los habitantes del lugar colindante de La Lomba, siendo por tanto en su conjunto el núcleo más poblado de todos los que en la actualidad componen el municipio de Campoo de Suso.


Espinilla

En el lugar de Espinilla, una parte era de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa, intendencia de Toro. Y otra de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos. Sumando las dos partes, alcanzaba los 80 habitantes.


Fontibre

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Hoz de Abiada

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.


Izara

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


La Lomba

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.

Sus datos de población van incluidos dentro del lugar de Entrambasaguas, al que es colindante.


Mazandrero

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.


La Miña

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Naveda

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.


Ormas

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Paracuelles

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Población de Suso

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Proaño

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Salces

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


La Serna

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.


Soto

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Suano

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Villacantid

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Campoo de Suso, partido de Reinosa e intendencia de Toro.


Villar

Lugar de señorío, perteneciente al Marquesado de Argüeso, partido de Laredo, intendencia de Burgos.

El Censo de Floridablanca en Campoo de Enmedio, año de 1.787

El Censo de Floridablanca, se realizó en 1787 bajo la dirección del conde de Floridablanca, con una finalidad primordialmente demográfica y económica y no fiscal. Es uno de los primeros censos realizados siguiendo técnicas estadísticas modernas:
– La información se recoge por individuos y no por vecinos y su objetivo no es sólo conocer el número de habitantes sino también sus características: sexo, profesión, edad y estado civil
– Se realiza mediante visitas a los pueblos por parte de la autoridad competente y se prohíbe hacer públicos los datos individuales
– Se recogen también otros datos como numero de hospitales, casas de religión, de reclusión,…
– Se sigue una división civil del territorio: Provincias e Intendencias de España y sus islas (incluidas Orán, Ceuta y Presidios menores de Alhucemas y el Peñón)
En este apartado, el INE publica una trascripción por pueblos, de acuerdo a la documentación localizada en el Archivo de la Real Academia de la Historia, Biblioteca del Palacio Real, Biblioteca Nacional y otros archivos provinciales. En la obra los pueblos citados se presentan por su nombre actual y antiguo, agrupados según las provincias de hoy y éstas por comunidades autónomas.

Fuente Instituto Nacional de Estadística



Por lo que respecta a Campoo de Enmedio, estaba integrado en aquellos tiempos en el Corregimiento de Reinosa, perteneciente a la intendencia o provincia de Toro, y era Nestares la capital del municipio. Contaba con un total de 1.806 habitantes, repartidos al igual que en la actualidad, en dieciséis núcleos de población; Aldueso, Aradillos, Bolmier, Cañeda, Celada de Marlantes, Cervatos, Fombellida, Fontecha, Fresno del Río, Horna de Ebro, Matamorosa, Morancas, Nestares, Requejo, Retortillo, y Villaescusa.


Tabla resumen de población

Demografía Campoo de Enmedio

Detalle de población por localidades

Aldueso

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Aldueso

Aradillos

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Aradillos

Bolmir

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Bolmir


Cañeda

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Cañeda

Celada de Marlantes

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Celada de Marlantes

Cervatos

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Cervatos

Fombellida

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Fombellida

Fontecha

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Fontecha

Fresno del Río

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Fresno del Río

Horna de Ebro

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Horna de Ebro

Matamorosa

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Matamorosa

Morancas

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Morancas

Nestares

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Nestares

Requejo

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Requejo

Retortillo

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Retortillo

Villaescusa

Lugar de realengo, perteneciente a la Hermandad de Enmedio, corregimiento o partido de Reinosa, integrado en la intendencia o provincia de Toro

Demografía Villaescusa

La fuente de vino en la Plaza de Reinosa.

Sin menoscabo de las informaciones que apuntan a que la tradición de festejar en Reinosa al patrón San Sebastián, con un reparto popular de vino data del año de 1.774, y de que el origen de festejarlo de tal manera nació de un deseo de la Parroquia en agasajar al pueblo por su colaboración en la reforma efectuada en la Iglesia Parroquial en aquellos tiempos, existe documentación que podría abrir una vía a revisar el origen de tal festejo costumbrista.
Lo cierto es, que al menos, la idea de que manara vino de una fuente en la Plaza de España ya fue puesta en práctica por nuestros antepasados en el mismo lugar en que ahora se realiza el día 20 de enero. Así consta en un documento publicado en 1.790 que relata los festejos que en Reinosa se celebraron con motivo de la coronación de Carlos IV como rey de España en el año 1.788
Concretamente, y en dicho documento se hace referencia a dicha fuente de vino, en dos de sus párrafos: